Mi Lactancia Tras Cesárea

La primera vez que fui a la consulta de la matrona, me hizo muchas preguntas y una de ellas fue referida a la lactancia materna. Pero más que una pregunta fue una afirmación:

Vas a dar el pecho, ¿verdad?, seguido de:

El pecho es lo mejor para el bebé y para vuestro vínculo y para prevenir el cáncer de mama y para ti que te hará bajar más rápido esos kilitos…

Y claro que es cierto (en parte, por que ahora iré diciendo mi punto de vista).

Pero me gustaría que aunque hay que apoyar la lactancia materna y que cada vez las mujeres están otra vez más concienciadas de que la leche materna es el mejor regalo que le vamos a dar a nuestros hijos.

Hay que ver que hay muchos factores que influyen en amamantar o no a tu bebé:

  • Hay veces que tarda mucho la leche en subir y tu bebé se está deshidratando literalmente y hay que darle biberón  (este fue mi caso y después os contaré)
  • Si tienes que volver pronto al trabajo, y con esto no me refiero cuando acabe tu baja de maternidad a los 4 meses. Tengo amigas que a los 15 días siendo autónomas estaban de vuelta al trabajo.
  • Quizás tengas alguna enfermedad, o tengas que retomar algún tratamiento…
  • O simplemente no quieras y esto es tan respetable como cualquier otra decisión creo que no hay que juzgar a nadie, hay que dejar que cada madre decida lo que quiera hacer con su hijo, y respetar su decisión.

En fin, volviendo al tema, yo le contesté SI PUEDO LE DARÉ PECHO, ella contestó: cómo no vas a poder mujer ya veras como si.

Creo que la pregunta que me tenía que hacer la matrona debió ser: Vas a dar pecho a tu bebé?

y ya que me hubiese dejado a mi hablar de mis miedos/inseguridades/incompatibilidades/creencias/dudas … no se cualquier cosa que se os ocurra.

 

Bueno yo si que quería dar el pecho a mi hija, estaba y estoy convencida de que hice algo bueno.

Pero cuando es una cesárea de urgencia (o cesárea) tarda más la leche en subir. Mi hija nació un Domingo a las 15h y hasta el miércoles no me subió la leche.

Mi hija lloraba mucho, decían que eran gases, ella se estaba alimentando de calostro pero yo sabia que tenía hambre.

La niña era ponerla al pecho y retiraba la cara, rechazaba directamente el pecho. Evidentemente algo pasaba!

Venían y venias auxiliares pero se olvidaban de nosotros no me mandaban a nadie que supiera del tema por que eran “gases” y nosotros “primerizos”.

Yo estaba ya nerviosa, y se me estaba yendo la voz, no por que gritara ni nada sino por que me ataca a la voz cuando me pongo muy nerviosa, estaba afónica.

Y como pude salí de la habitación en busca de alguien que nos ayudara por que yo veía a mi hija muy apagada y los labios secos y yo no podía casi ni andar con la cesárea. Pero a mi marido no le hacían caso.

Di con una enfermera estupenda que me dijo que vendría enseguida (no la creí mucho sinceramente, le pregunté el nombre por que saldría a buscarla de nuevo) si que vino si y gracias a ella conseguimos salvar la lactancia.

Ella vio que efectivamente ni siquiera tenía calostro, yo le explique que me habían quitado por la mañana cosas de la herida y me habían hecho mucho daño y que sospechaba que se me había retirado ahí la leche.

Le hizo la prueba del azúcar y estaba en los parámetros pero daba baja. Ella vio como la niña giraba la cara yo no me estaba inventando nada. La enfermera por más que me apretaba no sacaba nada de nada.

Mi hija estaba deshidratada.

El plan fue que fuera al sacaleches a estimularme para ver si conseguíamos que volviese y no se retirara. Le daríamos biberón a la peque por que se estaba deshidratando y por eso estaba llorando y ahora tan apagada.

Y antes de darle el biberón me la pondría al pecho dejando caer leche del biberón para ver si ella volvía a engancharse.

Fuimos al sacaleches que tienen en el hospital, un medela tremendo, y me fue dando intensidad “si te molesta me lo dices” a mi no me molestaba la verdad. Llegó al tope de intensidad, nunca se me olvidará su cara, la verdad que la teta parecía que se iba a colar por la copa jajaj pero nada de allí no salía nada. Alucinaban todas, incluso pensaron que estaba estropeada la máquina.

Me mandaron a otra planta, a la de neonatos, que tienen la misma máquina por si acaso pero nada allí tampoco conseguí ni una gota de calostro.

La verdad que fue frustrante. Yo ya iba sin voz, arrastrando los pies y andando como podia y con ganas de llorar. Mi madre me decía, si no se puede no se puede. Y yo lo iba a intentar pero lo veía muy crudo.

Pero así lo hice en cada toma, pero la niña seguía girando la cara, me rechazaba el pecho totalmente.

Casualidades o no, me estaban dando comida típica de hospital sopa, pure… por la intervención de la cesárea, y yo creo que el no comer fuerte me hizo también no generar leche.

Bien pues la noche del martes estaba yo en el sacaleches y me pusieron la cena y se la llevaron sin yo haber cenado.

Pues me salté yo la dieta tan ricamente y me comí un bocadillo de tortilla que me supo a gloria de la cafeteria! OOOOLE

El milagro se hizo el miércoles que mi hija se cogió al pecho por la mañana y yo veía como le caía la leche por los lados de la boca (ahora recordándolo no he podido evitar que se me salten las lagrimas).

Fue un momento muy bonito.

Amamanté a mi hija durante 4 meses por que empezó a no coger peso y necesitó que le suplementara un poco y al final fue dejando poco a poco el pecho, pero estoy muy orgullosa de haber hecho el esfuerzo y de haber vivido esto con ella.

Es un regalo para ella y para mi.

 

 

3 pensamientos en “Mi Lactancia Tras Cesárea

  1. Felicidades por tu fortaleza y esfuerzo, gracias a ello conseguiste dar a tu hija lo que necesitaba. Aunque es cierto que cada vez más se favorece la lactancia materna pienso que en los centros hospitalarios aún se gestiona de muy mal modo. Nosotros vamos ya a por el quinto mes de lactancia materna exclusiva pero los primeros días fueron muy duros porque en el hospital no nos dieron el apoyo y asesoramiento que necesitábamos. Te encuentras con opiniones contradictorias, dependiendo de la enfermera o auxiliar que te atienda en cada momento, estás agotada tras el parto, y tu bebé llora y llora, no sabes si es por hambre o por otra cosa, ya que aún no le conoces. Sería fundamental que en los hospitales siempre hubiera una asesora de lactancia que se dedicara en exclusiva a ayudar a las recientes madres a iniciar una lactancia relajada y natural.

    • Gracias! Costó mucho y a punto de tirar la toalla. La verdad que no pasaba nada. Quería experimentar la lactancia materna y sabia que con ello le daría algo bueno. Pero ante todo su bienestar. Y bueno al final la cosa salio bien aunque al cuarto mes la cosa cambió ya que no cogía peso y tuvimos que cambiar de plan. Pero vamos que otro error ya que con biberón cogía el mismo peso. Era su tendencia. Pero bueno que le quiten lo bailao. Eso que se ha llevado!
      Felicidades a los 2 por esos 5 meses de lactancia Mama Lanuguita!

  2. Pingback: Mi cesárea de urgencia - Súper poder de mamá

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